jueves, 20 de enero de 2011

Sesión Doble

No recordaba la última vez que fui al cine y entre que estaba aburrido como una mona y que estamos en plena temporada de premios cinematográficos me dije, ¿no quieres sopa? pues toma dos tazas. Así que me planté en la puerta de mi cine de referencia, el Ideal de Madrid, para chutarme una sesión doble, algo que no hacía desde que llevaba carpeta con separadores y botas de montañero.

Primera sesión. 17:50. El Discurso del Rey.

El Duque de York (Colin Firth) tiene graves problemas de tartamudeo, que se acentúan cada vez que en cumplimiento de sus funciones tiene que dar un discurso en público. La radio se ha convertido en el medio de difusión más importante y permite que el pueblo se sienta más cercano a sus representantes, pero a su vez esto supone un reto para los líderes políticos, que a través de la voz tienen que ser capaces de mantener una imagen pública fuerte que provoque el respeto de los ciudadanos. La Duquesa (Helena Bonham Carter) tras comprobar que por la vía tradicional de la medicina no hay evolución en el problema de su marido, encuentra a un curioso logopeda, Lionel Logue (Geoffrey Rush), con el que el Duque comenzará una terapia poco ortodoxa y una relación de amistad que será de gran relevancia cuando, tras morir el Rey Jorge V y la abdicación del heredero Eduardo VII, por su escandalosa relación con una divorciada, se convierte en el Rey Jorge VI de la noche a la mañana. La Segunda Guerra Mundial está en ciernes y "Bertie", el nuevo Rey, se enfrenta a su primer gran discurso radiofónico ante toda la nación.
Una maravillosa historia de amistad, de evolución personal, de superación de los miedos y de enfrentamiento a los traumas causados por las relaciones familariares. El Discurso del Rey es de esas películas que utilizan la historia para montrarnos a un personaje o que utilizan a un personaje para darnos un paseo por la historia, en este caso reciente. Colin Firth realiza una interpretación sublime, llena de matices, un hombre fuerte y con caracter escondido tras la firmeza de su padre y el carisma de su hermano mayor. Alguien que no estaba destinado a ser Rey y a quien no le queda otra que enfrentarse como tal a un momento histórico de gran complejidad. Geoffrey Rush le ofrece una contrarréplica a la altura, como ese mentor, actor frustrado que es capaz de bajar a la realeza a su altura y convertirse en el único amigo del monarca. Una recreación de la Inglaterra de los años 30 que merece estar en las quinielas de todos los premios de este año.

Segunda sesión. 20:40. Balada triste de trompeta.

Llevo una hora intentando escribir el argumento de esta película y me declaro incapaz. Así que diré que hay un batiburrillo de acontecimientos que se desarrollan en dos épocas clave en la historia de España, la Guerra Civil y el comienzo de la postguerra y el final de la dictadura de Franco. Con un payaso triste, gordo, feo y asustadizo, hijo de uno de esos hombres que fue obligado a luchar en la guerra y que acabó muriendo como preso en la construcción del Valle de los Caídos; y un payaso tonto, al que adoran los niños, con un grado de alcoholemia y de violencia aterradoras. Ambos se enamoran de la misma mujer, la trapecista, y a partir de ahí se desarrolla una trama caótica, de lucha tremendamente violenta y demente por el amor de una mujer que no es capaz de decidirse entre la seguridad que le provoca el primero y el miedo que le provoca el segundo, con las cacerías de Franco, el atentado contra Carrero Blanco y las fugas del Lute como telón de fondo.
Sangre, imágenes violentas de esas que te obligan a taparte los ojos, personajes extremos e incomprensibles, con relaciones extremas e incomprensibles. Alex de la Iglesia se lo ha pasado bomba rodando esta película y se nota, su autoría está por todas partes pero a mi me ha dejado completamente indiferente, sin contar que es muy facil provocar algo con una imagen en primer plano de un hombre que se quema la cara con una plancha. El día de la bestia y La Comunidad me parecen dos grandes películas, pero Balada triste de trompeta continúa la estela del peor cine de este director, de Muertos de Risa, con unos personajes que sólo le interesan a él y un humor que sólo le hace gracia a él. Después de media hora de suciedad, sangre y gags que no tienen más función que la de agradar a los frikis del gore o de levantar estómagos, uno ya se imagina de que va el rollo. No me hace gracia, no me parece profunda, no me interesan los personajes, Tarantino ya existe y es capaz de reinventar la historia y hacer un peliculón como Malditos Bastardos, en la que la violencia si responde a una intención y no es un simple golpe de efectismo, y de la Iglesia no le llega ni a aprendiz, porque su trama no termina de contar nada más allá que las pajas mentales de un niño gordo sin amigos lleno de granos.

jueves, 6 de enero de 2011

domingo, 5 de diciembre de 2010

Huérfanos

Cuando acabó Lost, una gran parte de los frikis del mundo nos quedamos como sin padre y sin madre. Da igual si nos gustó el final o no, lo que nos dolió sobre todas las cosas, fue quedarnos sin esa serie de referencia que nos hacía estar como locos conectados a internet a la espera de que se cargase el último capíltulo emitido en EEUU. Desde que el ojo de Jack, se cerró, hemos estado buscando en la parrilla televisiva americana una sustituta y las cadenas han creado formatos para intentar emular la espectación que se creó con ella y siempre han sido intentos frustados por su parte y sentimientos frustrados por la nuestra. Lanzaron Fringe, una idea de JJ Abrams sobre una realidad alternativa y experimentos genéticos a lo Expediente X y su teoría de la conspiración, que aunque ha aguantado en emisión y ha enganchado a algunos se ha diluído en el tiempo. Lo intentaron con Flashforward que es un claro ejemplo de que no basta con tener un buen comienzo si luego no sabes a donde llevarlo. Series como Persons Unknow han sido sacadas de un cajón en el que llevaban tiempo guardadas por si acaso daban la sorpresa, pero tampoco. Y luego está la maravillosa Rubicon, demasiado espesa y demasiado simple, demasiado seca, minimalista y ausente de sentimiento, tanto que esos que necesitan su puntito de culebrón, que son muchos, no han sabido entenderla y no ha pasado de la primera temporada.

Ahora, en uno de esos días de aburrimiento, de buscar y rebuscar qué ver, encuentro The Event, me pregunto qué será y leo su argumento, que es algo así como que el gobierno americano guarda un gran secreto, tiene encerrado en una prisión de alta seguridad perdida en las montañas de Alaska a un grupo de "personas" que iban en una extraña nave que se estrelló en los años 40. Estos seres, aunque tienen apariencia humana no comparten nuestro ADN y son escondidos por no desvelar sus intenciones y para no alarmar a la población mundial, hasta que el acutal presidente de EEUU, de origen cubano, Elias Martinez decide que ha llegado el momento de desvelar la verdad. A partir de ahí se desarrolla una trama con fuerzas ocultas que intentan tapar esa revelación, con unos alienígenas que están infiltrados entre nosotros y que quieren volver a casa a toda costa y con un chico bueno y guapo al que todo el tinglado le pilla en medio. Aunque no va a despertar el interés general que despertó Lost en su momento, a mi me ha hecho chuparme los primeros nueve capítulos de un golpe... y quiero más. Extraterrestres, tramas políticas, buenos, malos, amor... The Event puede ser la sustituta, no será lo mismo pero al menos los que la hacen parecen saber lo que cuentan y sus ingredientes hacen que los yonkis como yo tengamos esperanzas para creer que nuestra dosis no faltará. Demosle una oportunidad.

viernes, 26 de noviembre de 2010

¿Qué fue de Jorge Sanz?

Cuando vi la primera promo no sabía qué era lo que me iban a ofrecer, ¿un documental sobre Jorge Sanz, sobre su vida?, a quién le puede interesar eso, pensé. Días después vi un making off en el que David Trueba, director y guionista de la serie explicaba en qué consistía el proyecto, usar la realidad para hacer una serie de ficción bastante alejada de la ficción. Jorge Sanz se convierte en protagonista de la que "supuestamente" es su vida real, en un momento en el que ha dejado de ser el actor joven que participaba prácticamente en todas las películas de este pais, un hombre de 40 años que vive del atractivo de su juventud y del que el cine actual se ha olvidado. Contrata a un nuevo representante, exvendedor de quesos, tras ser abandonado por Katrina Bayonas, y con ellos asistimos a las dificultades ante las que se encuentran para acceder a proyectos dignos, al ninguneo al que le ha sometido la profesión y a la crueldad de un público que solamente lo recuerda en sus papeles de infancia.

En España el género triunfador en la ficción siempre ha sido el costumbrismo, o un realismo tamizado por los intereses del momento, Médico de Familia, Los Serrano, Cuéntame o Compañeros son algunos ejemplos, pues bien, nunca el realismo fue tan realista y para acentuarlo, David Trueba cuenta con actores, escritores y gente de la farándula que se interpretan a sí mismos y con familiares del actor, como su propio hijo o su madre que interpretan los papeles de su hijo y su madre, con una veracidad impresionante y como si de actores profesionales se tratase.

Un toque de Woody Allen y una pizca de Azcona, diálogos divertidos y frescos, un guión creíble e inteligente, una puesta en escena poco habitual en nuestro pais, rodada prácticamente en exteriores, estupendas interpretaciones, de hecho Jorge Sanz ha encontrado su mejor papel interpretándose a sí mismo y demostrando un sentido del humor y una capacidad para la autoparodia a la que dudo mucho que otros se hubiesen prestado fácilmente, porque normalmente a las estrellonas les gusta mucho tomarse en serio y quizá, sólo un actor que ha estado en la cumbre y que a mitad de su carrera pasa al olvido tiene la humildad suficiente para llevar a cabo tal autocrítica y psicoanálisis de si mismo.

Probablemente sea una serie de esas que pasan rápido al olvido porque no está diseñada para las masas y porque se emite en Canal +, un canal de pago. Seguramente será elevada a serie de culto por la originalidad de su propuesta, por demostrar que no todo esta hecho en cuanto a ficción se refiere y que no son necesarios grandes presupuestos para obtener calidad. ¿Qué fue de Jorge Sanz? es una sorpresa y un golpe de aire fresco y en estos tiempos de internet en los que prevalece la novedad no está de más que echemos la vista atrás sin Jose Manuel Parada de por medio.

jueves, 28 de octubre de 2010

Suavón

Ayer a primera hora de la mañana me llamó una amiga para contarme una historia. Es una de esas amigas de las de siempre, a la que has visto como le crecían las tetas y con la que has compartido mil alegrías y mil miserias. Mi amiga tiene un amigo, al que conoce desde hace tiempo y por el que siempre se ha sentido atraída, pero con el que no ha intentado nada nunca porque él tiene novia y presume de estar muy enamorado, y mi amiga ya está muy escarmentada de este tipo de hombres. Ayer este chico le abrió el msn, que aunque empieza a estar pasado de moda sigue siendo una forma de comunicación básica si no quieres gastarte un duro, y le soltó que estaba pensando romper su relación. Mi amiga tras quedarse ojoplática, le preguntó por qué, y de repente a él el msn le pareció un medio torpe para comunicarse y le dijo que iba a buscarla y así se lo contaba todo mientras se tomaban unos vinos. Como cualquier persona normal, mi amiga empezó a montarse el cuento de la lechera, porque claro esto la cambiaba todo entre ellos dos y es más que evidente que la atracción siempre ha sido mutua, porque si no, a que vienen tantas citas en casa de ella frente a una botella de vino y un porro hasta las tantas de la madrugada, cuando los dos tenían que trabajar al día siguiente, las conversaciones abiertas y divertidas, lo de tumbarse en la cama para charlar... aquí hay tema, pensó ella...

El chico la recogió en su coche, y se fueron a un bar de la ciudad a tomarse una caña. Por el camino mi amiga lo miraba de reojo y pensaba en lo que él estaba pensando, que probablemente sería en como decirle que se había despertado en él algún tipo de sentimiento. Ella se empezó a plantear como decirle que no, porque aunque se siente ligeramente atraída por él, el muchacho tampoco levanta tanta efusividad en ella, pero claro, y si es el hombre de su vida, todo el mundo dice que estas cosas pasan cuando menos te lo esperas y a lo mejor si le da una oportunidad pueden acabar teniendo algo... Se sientan en una mesa y se piden un par de cervezas, ella se enciende un cigarrillo y espera la reacción de él, que tras un par de frases vacías de contenido decide soltarle la noticia bomba... Se ha enamorado, el fin de semana anterior lo pasó fuera de la ciudad y conoció a una chica con la que tuvo algo más que palabras, sonrisas y roces, una mujer que le ha calado tanto que no sólo está pensando en dejar a su novia sino en cambiar de ciudad... "Hijo de puta, una mierda para ti y para todos los que afirman estar muy enamorados, y yo que no me he tirado nunca a tu cuello por respeto a lo que tenías, con lo bien que te lo pasabas conmigo, y lo que te reías... o sea, que soy una coleguita, ¿no?, un pañito de lágrimas perfecto...", eso pensaba ella mientras él le contaba su historia, intentando mantener en su rostro la serenidad que su cuerpo no tenía por dentro. Cómo no podía ser menos, él le pidió consejo, mientras seguían la conversación ya en su coche, con un porro y un poco de alcohol de más y ella intentando mantener una dignidad que ya había perdido en su cabeza, se puso firme y le dijo que era como todos, osea, un cabrón, pero sin que se notara en ella ningún tipo de ofensa. Y así acabó la velada, sin más, con ella en su cama, sola, pensando por qué motivo nunca le pasan esas cosas, por qué nadie se enamora de ella hasta el punto de querer cambiar su vida.

Mientras me lo contaba yo no podía parar de reírme, mi amiga es probablemente la mujer más graciosa del mundo, sin exagerar, y tiene una inmensa capacidad para darle la vuelta a las cosas malas y hacer de ellas un chiste. "Cómo te ríes cabrón, eso es porque te sientes identificado conmigo", dió en el clavo.
Mi amiga y yo formamos parte de ese conjunto de personas a las que les cuesta mucho enamorse, pero que es algo que ansiamos de forma auténticamente romántica, que tenemos un carácter fuerte e independiente en apariencia pero que llegada la hora de la verdad somos capaces de darlo todo por el otro, incluso de cerdernos a él, somos transparentes como el agua desde el minuto uno y pensamos que cada oportunidad nos puede traer un príncipe azul aunque a veces pequemos de cínicos en público. Sin embargo, existe otro tipo de personas, suaves, ligeros, aparentemente tímidos y complacientes, que sonríen como ruborizándose y que consiguen enamorar a propios y extraños con una leve caída de ojos. Y aunque ambos sabemos que probablemente ese es el camino más sencillo, nos empeñamos en seguir queriendo creer, que los demás se enamoran de uno por su forma de ser, porque seguimos siendo unos críos inocentes que aún no han asumido que fuera del teatro pocas cosas existen. Así que llamadas como la de ayer se volverán a repetir en breve, ambos nos volveremos a preguntar lo mismo y volveremos a reirnos juntos, porque la vida no nos dará amores de cuento de hadas, pero nos ha dado amistad y sentido del humor para sobrellevarla.

viernes, 1 de octubre de 2010